Publicado por
cristinalaird
A medida que los días parecen más cortos o la luz
solar desaparece más temprano aquí en el Hemisferio Norte, anoche, en
particular, al salir a caminar con Musa, mi perra, tomé consciencia de la
increíble oscuridad de los días de Luna Nueva. Realmente, si no hubiese
electricidad, estaríamos en el vacío más oscuro, sin posibilidad de ver a
nuestro alrededor en absoluto. Y qué evocador ese vacío oscuro, de la Luna
Nueva en Escorpio, ya que este signo es realmente eso, el vacío, o mejor dicho,
el “aparente” vacío. Ya que todos sabemos que aunque no veamos, nuestra mente
nos dice que hay casas y árboles y gente en esas casas que no podemos ver.
Exactamente lo mismo ocurre con nuestra psique. Aunque haya cosas que no
podemos ver, “sentimos” que todavía hay mucho por descubrir. Mucho de nosotros
mismos, nuestras memorias infantiles y ancestrales, yacen en este mundo oculto
que llamamos el “inconsciente”.