Aripka Maia <aripka@astrologiainterdimensional.com>
Querida,
Voy
a decir algo que posiblemente incomode.
Pero
todos necesitamos escucharlo en algún momento.
Hay personas en la espiritualidad que llevan años estudiando, meditando, leyendo, haciendo cursos, buscando maestros, cambiando de método cada seis meses.
Pueden
hablarte horas de chakras, de vidas pasadas, de energías, de dimensiones…
Pero
si mirás su vida concreta, la de la tierra, la del día a día… hay algo que no
cierra.
No
tienen pareja estable. O la que tienen no funciona.
No
llegan a fin de mes. No tienen un trabajo que les dé sustento real.
Viven
en un estado de ansiedad constante.
Se
aíslan.
Y
muchas veces, esto es lo más difícil de escuchar, usan la espiritualidad para
evitar afrontar todas esas difíciles circunstancias de vida que no logran
resolver.
"Me
tengo que proteger de las energías negativas del otro."
"No
puedo estar cerca de esa persona porque es tóxica."
"Hay
fuerzas oscuras que no quieren que yo evolucione."
¿Te
suena?
No
digo que no existan dinámicas energéticas reales.
Pero
muchas veces lo que llamamos "protección espiritual" es simplemente
miedo disfrazado de luz.
Y
eso, en astrología, tiene un nombre: Neptuno distorsionado.
Neptuno
es el planeta de la espiritualidad, de la conexión con lo sutil, de la
disolución del ego.
Cuando
funciona en alta frecuencia, te conecta con la verdad profunda de la
existencia.
Pero
cuando está distorsionado en tu carta natal, hace otra cosa.
Te
crea una película mental que solo existe en tu cabeza.
Una
realidad paralela donde todo suena hermoso pero nada se sostiene en la tierra.
Te
doy un ejemplo que me pasó hace poco en una consultoría.
Un
chico con Neptuno en Sagitario. En alta frecuencia, una posición que te lleva a
buscar la verdad, el conocimiento profundo, el origen de las cosas.
Algo
útil y hermoso.
Pero
él lo había polarizado.
Se
había vuelto fanático. Fanático de la alimentación, fanático de la
espiritualidad, fanático de "salvarse".
Y
en vez de liberarlo, todo ese fanatismo le había generado ataques de pánico y
un cuerpo completamente contracturado.
¿Ves
la trampa?
Neptuno
le estaba mostrando un camino de búsqueda espiritual, pero sin los otros
arquetipos ordenados, sin un Urano que lo individúe, sin un Marte que lo
afirme, sin un Sol que le dé identidad, sin una Luna equilibrada…
…
esa búsqueda se convirtió en una cárcel.
Porque
los planetas funcionan como una orquesta.
Si
uno desentona, desentona todo.
Y
Neptuno sin los demás arquetipos ordenados tiende a distorsionar la realidad
completa.
Y
ahora viene algo clave.
Neptuno
acaba de entrar en Aries.
¿Y
sabes qué pide Neptuno en Aries? Encarnar. Que toda esa espiritualidad que
venimos acumulando deje de ser teoría y baje al cuerpo.
Que
las frases de Instagram se conviertan evoluciones reales en la vida, en
decisiones tomadas.
No
es dejar de hablar de cuestiones elevadas sino de saberlas bajar y utilizarlas
en nuestra vida en la tierra.
Y
para eso necesitás ver tu Neptuno.
Ver
dónde está distorsionado.
Ver
qué película te estás creyendo.
Y
sobre todo, ver qué otros arquetipos necesitan ordenarse para que tu
espiritualidad deje de ser una fuga y se convierta en un camino real.
No
hay evolución real si tu vida concreta no lo refleja.
Si
algo de lo que leíste hoy te tocó, si reconociste algún patrón en vos misma o
en personas cercanas, quizás es momento de mirar tu Neptuno con otros ojos…
Con
la mirada en el cielo y los pies en la tierra,
Aripka
Maia
P.D.
Conozco personas que saben más de espiritualidad que yo.
Se
leyeron todo, estudiaron con todos. Pero no tienen pareja, no tienen
abundancia, viven con ansiedad.
Saber
no es integrar.
Como
dije, no señalo a nadie, es algo que todos necesitamos en algún momento
escuchar, lo digo por experiencia propia.

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