Ya llevamos una semana con las vibraciones de
la Diosa del Amor en tierras de Capricornio. Tradicionalmente, este
signo gobernado por Saturno no se considera el mejor lugar para Venus. Hemos
podido explorar las energías capricornianas durante las últimas semanas: Mercurio
lo ha revistado en su retrogradación, ahora ya avanza en directo (todavía en
Capricornio). El Sol acaba de dejar atrás este signo la semana pasada
cuando entró en Acuario. Su energía se asocia con el plomo, con las
estructuras, los límites, las tradiciones, el orden, las
jerarquías, la política y los gobiernos.
Os he hablado bastante de Capricornio en otros
posts, así que no hace falta que me extienda pero una cosas sí es muy
importante: mientras esté Plutón en Capricornio (desde el 2008 hasta el
2024), transmite sus cualidades a los planetas que pasan por este
signo, es como si el Señor de la Muerte y de la transmutación, aquel que
nos da fuerza para morir y renacer de nuestras cenizas, hubiera
impregnado las energías de Capricornio. Cada planeta que transita el
signo se conjunta con Plutón, inevitablemente,




