por Dana Mrkich
Durante este tiempo de agitación global, puede ser complicado encontrar el equilibrio adecuado entre centrarnos en nuestro mundo interior y nuestras vidas personales, y al mismo tiempo ser conscientes de las influencias globales y nuestro viaje colectivo hacia la libertad, la verdad y el tan esperado gran despertar. Demasiado enfoque en este último, y corremos el riesgo de distraernos constantemente con la última narrativa que se desarrolla o ser tragados por agujeros de conejo diarios de revelaciones interminables. Muy poco enfoque y podemos comenzar a sentirnos culpables de que no estamos haciendo lo suficiente: lo suficiente para mantenernos informados, lo suficiente para denunciar la corrupción o lo suficiente para ayudar.




