El Manto Dorado, nos enseñan los Maestros, debemos realizarlo cada mañana cuando nos levantamos y a la noche, antes de dormir.
Este “Manto Protector” lo
demandamos a nuestra Divina Presencia Yo Soy y ella con su Luz Dorada va
envolviendo nuestro cuerpo.
Con nuestros brazos
extendidos sentimos como la Luz de la Presencia Yo Soy fluye por la palma de
las manos y la punta de los dedos formando este Manto Protector.
El Manto de Luz nos protege durante todo el día, excepto si cometemos un acto que dañe a otra parte de vida,


