Sean amables los unos con los otros, practiquen
la compasión con todos, vivan aceptándose sí mismos y a los demás. Vivan la
plenitud de su poder y de su perfección a cada momento. Cuando se relacionan
desde la amabilidad regalan a los demás el don de la aceptación, del amor y la
compasión.
La amabilidad es algo más que ser agradable con otros. Se trata de un estado de consciencia espiritual desde el cual nuestra naturaleza espiritual está al mando y, a través de ella, hablamos directamente desde nuestra divinidad a la divinidad de los demás. De esta manera, nos convertimos en una luz brillante que ellos pueden ver. Cuando somos amables nuestra luz brilla con más fuerza que cualquier oscuridad que pueda haber cerca de nosotros.
La amabilidad es algo más que ser agradable con otros. Se trata de un estado de consciencia espiritual desde el cual nuestra naturaleza espiritual está al mando y, a través de ella, hablamos directamente desde nuestra divinidad a la divinidad de los demás. De esta manera, nos convertimos en una luz brillante que ellos pueden ver. Cuando somos amables nuestra luz brilla con más fuerza que cualquier oscuridad que pueda haber cerca de nosotros.















