A
mi grupo de Discípulos afiliados:
Lo
que más necesitan los discípulos es captar con mayor claridad el hecho bien
conocido (fácilmente) pasado por alto, debido a su familiaridad), de que la
determinación de actuar como servidor y como discípulo produce el reenfoque, al
unísono, de todas las fuerzas de la personalidad y del alma;
es
la repetición, simbólicamente hablando, del antiguo acontecimiento de la
individualización en una vuelta más elevada de la espiral, realizada esta vez
con plena colaboración consciente.
Este reenfoque trae sus propias dificultades. Frecuentemente conduce a ser angustiosamente consciente de nuestra propia naturaleza,






