The Power Path
José Luis Stevens
Muchas personas están sumamente preocupadas con los sucesos actuales en el mundo en esta época; la crisis en el gobierno americano, el belicoso traqueteo de sables de los tiranos y dictadores en todo el mundo, el retroceso en la inmigración en muchas naciones, el aumento del extremismo en Alemania, Italia, Hungría, Polonia y los Estados Unidos, el genocidio en Gaza, la invasión de Ucrania, los horrores de Etiopía y Nigeria, el comercio masivo de drogas, la extrema polarización de los medios y el dominio del 1% y demás. Hay una sensación
abrumadora y de indefensión con respecto a estos eventos enormes que están en todas partes en estos días. ¿Cómo podemos impedir que estos eventos sigan su curso? ¿Cómo podemos reparar el daño? ¿Cómo podemos sacar a los individuos responsables de todos estos desastres e impedirles que creen más? Estas son preguntas comprensibles y honorables hechas por millones de personas, y si miramos la historia, vemos que estas preguntas se han hecho una y otra vez a través de las edades, porque todo esto ha tenido lugar repetidas veces en este planeta, en lo que parece ser un período muy prolongado de tiempo.La respuesta no necesariamente
reconforta a la personalidad del ego/mente/cuerpo. No se puede reparar todo
esto.
“Pero… Pero… Pero, ¿cómo puedes decir
semejante cosa?” Puedes preguntar. “Eso
es muy negativo.”. Bueno, no, no es negativo. Solo es diferente de lo que tú
podrías haber pensado.
Piensa en esto. ¿Alguna vez intentaste
arreglar a alguien, como tu novio, novia, esposo, esposa, hija, hijo, amigo,
jefe, etc.? ¡Buena suerte! No es posible arreglar a nadie. Si ellos te piden
sanación, podemos apoyarlos en su proceso de sanar, tal vez. Eso es diferente
de arreglar. Si miras atrás en la historia, ¿ha sido posible arreglar algunos
de estos tipos de problemas del mundo? ¿Ir a la guerra alguna vez arregló algo
permanentemente? Arrojar grandes cantidades de dinero a un problema, ¿lo
resolvió? No, de hecho, a menudo solo empeora el problema. Es infructuoso. Más
que a menudo, la cosa a la que nos resistimos simplemente se sale de cauce y
cambia hacia otra cosa que trae nuevos problemas que arreglar. ¿Acaso los Nazis
se han ido? ¿Los tiranos han desaparecido? ¿El narcotráfico desapareció porque
le hicimos la guerra? ¿Los matones se han ido con los látigos para caballo? No,
no, no, y no. El mundo tiene problemas. Siempre los tendrá. En tanto haya
cuerpos, habrá dolor, habrá incomodidades y tal vez sufrimientos debido a
ciertas condiciones físicas. Esa es la naturaleza del universo físico. En tanto
haya una sensación de separación, habrá problemas.
Miremos esto un poco más de cerca.
Creamos sufrimiento porque parece que nos resistimos naturalmente a estar
incómodos, y buscamos sentirnos mejor, tener una experiencia mejor. Por
ejemplo, piensen en lo que pasa cuando reciben lo que consideran una mala
noticia. No entrar en el programa de tu elección. Tu amigo tuvo un accidente, y
murió o está en un hospital Tus buenos amigos se están divorciando, o perdieron
su embarazo. ¿Cuál es la primera cosa que sale de tu boca? “¡Oh, no!”
Esto es resistencia automática a lo que es. “No, no quiero oír esto. No
quiero que esto sea verdad. Tal vez haya un error. No puede ser así.” No queremos sentir la pérdida, sentir el
dolor que puede estar experimentando un amigo. Queremos cambiar la realidad, o
cambiar el cómo nos estamos sintiendo.
Buscamos un trago fuerte, una píldora, un porro, o miramos una película para
distraernos del dolor. Esa resistencia hace la vida más difícil a la larga; no
más fácil. Esto es lo que hacemos cuando oímos otra historia horrible de lo que
hizo tal o tal presidente, o zar, o a quién bombardearon o atacaron, o lo que
sea.
Prolongamos lo que odiamos sentir,
prolongamos lo que odiamos ver u oír, reforzamos la conducta de los que odiamos
y deseamos venganza al resistirnos. La resistencia los empeora. ¿Cómo puede ser
esto? Parece que aquellos a quienes
odiamos/queremos detener, realmente no les importa qué pensamos o sentimos.
Pero la realidad es que todos somos uno en el nivel más profundo, de modo que
ellos sienten el ataque subliminalmente y endurece la resolución de sus egos a
salirse con la suya. La neutralidad, la compasión, la comprensión, la bondad, realmente los desarma en los
niveles más sutiles, y suficiente de ellas pueden alterar su conducta de
maneras benéficas. Al final del día, no importa. Ellos cambiarán su conducta de
todos modos al aprender lo que necesitan saber. Todos nosotros nos hemos
comportado mal en algún momento u otro. El castigo nunca nos enseñó nada,
excepto rebelión. La experiencia y las consecuencias que nos trajo es lo que
nos enseñó. Siempre lo hace. Si somos amados, las lecciones se aprenden más
rápido. Si somos odiados y aprendemos a odiarnos entonces aprendemos más
lentamente, pero igual aprendemos.
Comprender todo esto requiere que
preguntemos: “¿Para qué es el universo físico?” En tanto hay muchas respuestas
posibles, la única respuesta que suelen dar los grandes maestros espirituales
es que es para aprender. Empezamos como un ser creador, simulamos estar
separados, para poder experimentar la dualidad, y luego redescubrimos que somos
uno. Este es el viaje circular del ser humano. ¿Por qué? Bueno, porque nos
brinda una experiencia fascinante, un viaje simulado, y una terminación alegre
garantizada. Nunca realmente fuimos a ningún lugar, porque nunca nos fuimos, en
primer lugar. No había adónde ir. Esto es la historia metafórica de Doroty en
el Mago de Oz, un cuento profundo sobre nuestra situación humana. Golpear
nuestros talones nos permite regresar en cualquier momento. Golpear los talones
es simplemente recordar que no estamos separados.
Entonces, ¿qué hay de los grandes
ciclos que vienen periódicamente como mareas? De acuerdo a los Mayas, los
Antiguos Toltecas, y los hindúes, hay grandes ciclos en que los humanos
atraviesas edades de oscuridad, dificultad, y confusión, y hay edades de luz,
despertar y gran percepción conciente. Estos ciclos tienen que ver con el
movimiento de nuestro sistema solar que viaja alrededor de la galaxia, viajando
arriba y abajo en uno de los brazos de la Vía Láctea. Mientras nuestro sistema
solar viaja hacia arriba por la línea del horizonte de la galaxia, entramos en
una era de luz, y cuando nos vamos muy debajo de la línea del horizonte
entramos en una edad de oscuridad y confusión. Recién nos hemos levantado por
encima del horizonte en un movimiento ascendente y esto indica que vamos a una
era de claridad y entendimiento. Así, nos guste o no, nos dirigimos hacia
arriba y el sufrimiento intenso y el horror ya no serán sostenibles por largo
tiempo. Ahora mismo estamos experimentando una intensificación de las sombras
construidas durante lo último del ciclo oscuro, en una especie de explosión
final, mientras son liberadas, no muy diferente de una acumulación de pus que
debe ser drenado. Cientos de millones de personas van a despertar durante este
período. ¿Todavía habrá sufrimiento? Por supuesto. Aquí estamos hablando del
plano físico. Pero será disminuido
grandemente. ¿Tienes que hacer algo para que esto suceda? No realmente. Solo
vivir tu vida, y sucederá a su debido tiempo. No, no necesitas ganarlo o ser
digno de ello. Tú eres Espíritu. Por supuesto que eres digno de ello. Este es
el punto de la parábola del hijo pródigo. Nunca realmente te fuiste a ningún
lado. ¿Alguien es Mago de Oz? Todo es perdonado. Es solo una historia, una
narrativa. No somos la historia de las noticias en la pantalla del celular.
Nosotros somos la pantalla misma, totalmente inocente de los contenidos siempre
cambiantes.
Entonces, de nuevo, podrías preguntar:”
¿Qué podemos hacer para ayudar?” No mucho, desde el punto de vista de nuestra
personalidad de mente/cuerpo. No tiene objeto y en último caso no hay
esperanza. La frustración de ser obstaculizado a cada paso es sumamente
desagradable. La única solución es abandonar la falsa personalidad como un
lugar que llamamos el hogar como nuestra identidad principal, y transferir la
lealtad al Creador, el Espíritu dentro de nosotros, algo que es imposible de
entender o captar completamente. “¿Qué? Estás sugiriendo entregar el poco
control que tengo y confiar en algo que es imposible conocer y no puede ser
registrado ni medido con ningún instrumento” Sí, me temo que así es. Pero no
estoy realmente diciendo eso. Solo estoy
transmitiendo esto, parado sobre los hombros de gigantes, los grandes
maestros espirituales. Eso es lo que siempre dicen: “Suelta, y déjalo a Dios.”
Pero ¿qué hay del viejo dicho de que
Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos? Bueno, esto no es enteramente
exacto. Dios ayuda a todos, porque Dios está en todos. Sí, incluso en la
persona que más odias. El más dormido, el más cruel, desagradable, egoísta,
narcisista del planeta, sin excepciones. Diablos, ¿cuán desagradable es eso?
Bueno, no es desagradable cuando comprendes mejor el juego. Cada persona tiene
al Espíritu creador dentro de sí. Entonces, cuando miramos a alguien como un
verdadero cretino, se vuelve más cretino. Cuando eludimos el traje y vemos al
Espíritu creador en él, se vuelve más como tal. Bueno, tal vez no tan rápido
como nos gustaría, pero hace una profunda diferencia cuando muchas personas se
unen para hacerlo. Esto es lo que está comenzando a suceder en el mundo.
Entonces, en el nivel de la octava más
baja, podemos hacer poco o nada para cambiar las cosas. El mundo simplemente
sigue y somos arrastrados con sus expresiones. En la octava más alta no nos
distraemos por nuestras narrativas y nuestras historias, y podemos alinearnos
con el poder real del Creador dentro de nosotros. Comúnmente, tú y yo no
podemos hacer nada para realmente cambiar algo. Podemos lograr sentirnos un
poco mejor si tratamos de ser buenos y ayudar, pero al final del día esto no da
fruto. Si nos alineamos con el Espíritu Creador dentro de nosotros entonces
cualquier cosa es posible. Entonces no son nuestros pequeños seres que están
logrando algo de real importancia; es el Todo lo que Es trabajando a través de
nosotros que puede expresarse de maneras nuevas y extraordinarias. Nosotros, la
raza humana, estamos ahora a las puertas de realizar esto, de darnos cuenta. No
hay una fórmula para hacer que esto suceda. Solo tenemos que confiar en que es
posible y que, de algún modo, estamos
listos, y ocuparnos de lo nuestro.
¿Quién es este nosotros,
realmente? Bueno, Todo lo que Es,
fluyendo a través de la humanidad, es el nosotros. Ciertamente no este cuerpo
envuelto en arrugas con una etiqueta de nombre pegada y recuerdos de un pasado
virtual. Eso no es nosotros; es un yo alucinado, y no es más poderoso que una
figura de historieta. Entonces, la única solución es simplemente ser tú mismo y
disfrutar del viaje. Tú mismo eres una gota de Todo lo que es. Si no te
resistes a lo que parece estar sucediendo, y lo ves como lo que es, una
historieta que se siente muy real, puedes ser más neutral e incluso reírte un
poco de ella. Cuando estás riendo, entonces estás en tu mayor poder. Estás en
camino a darte cuenta de que nada está realmente sucediendo. Cuando te des
cuenta de que no hay adónde ir, entonces tienes acceso al Todo lo que es, pero
no antes. En tanto estás aceptando esta creencia de que lo que parece estar
sucediendo es real y que hay algún lugar a donde ir, estás sin gasolina.
Difícil de creer, ¿no es así?
©2023
Todos los derechos reservados para www.thepowerpath.com
Puedes hacer copias de este escrito y
distribuirlo en cualquier medio que desees, en tanto no cobres por él ni lo
alteres en modo alguno. Debes dar crédito al autor e incluir toda esta nota de
copyright. En tanto el texto se puede compartir, ningún archivo de audio,
incluyendo conferencias, música o meditaciones de sonido, pueden ser publicadas
en ningún sitio por ninguna razón sin permiso escrito de The Power Path.
Traducción: M. Cristina Cáffaro

No hay comentarios:
Publicar un comentario