Por Centro de Kabbalah.
Un hombre
aplica a un trabajo tras otro, pero siempre eligen a otro aspirante. En un par
de meses se rinde en su búsqueda de trabajo.
Una mujer
reprueba repetidas veces el examen de admisión de la carrera que quiere
comenzar. Después de la tercera vez se rinde y decide cambiar sus planes
profesionales.
El
fracaso continuo puede resultar para algunos de nosotros en lo que los
psicólogos llaman impotencia aprendida, un estado mental que aparece cuando un
individuo siente la pérdida de control sobre los resultados de una situación.
La impotencia aprendida suele aparecer después de una serie de eventos
negativos que dejan al individuo preguntándose, “¿Para qué intentarlo?”, sin
embargo, los kabbalistas enseñan que tenemos más control del que creemos sobre los
eventos, no hay nada de impotentes en nosotros.



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