Arturo de Universo Hindú a través de n.convertkit.com
En
los últimos años he puesto mucha atención a dónde se me va la mente. No en la
meditación, sino justo antes de hacer algo verdaderamente importante.
Esto que te voy a contar
me inspiro a hacer el video que publique hace unos días: Shiva Enseñó Así a
PROTEGER tus Chakras y Kundalini
te cuento que descubrí algo que me dio risa y escalofrío al mismo tiempo 😅
Cada
vez que estoy a punto de sentarme a hacer algo que de verdad importa, algo que
no es urgente pero que sé que me cambia la vida (meditar, escribir, estar con
Dios, trabajo productivo, nutrir la mente), aparece una incomodidad sutil.
No
es miedo, no es pereza exactamente. Es algo más discreto. Y en ese instante la
mente me sugiere: un dulce, dar una vuelta, revisar el teléfono u otros
pendientes "rapidito."
Si
caigo, se van 30 minutos sin que me dé cuenta.
🔴 Pero cuando lo viví varias veces, algo
empezó a hacer click
La
resistencia no te distrae en cualquier momento. Te distrae JUSTO antes de lo
que te puede transformar. Nunca sientes esa incomodidad antes de ver una serie
o de scrollear el teléfono. Solo aparece cuando estás a punto de hacer algo que
vale la pena.
Eso
me cambió la forma de verlo por completo. Porque si lo piensas, esa incomodidad
no es una señal de que algo está mal. Es una señal de que estás a punto de
hacer algo importante. Es una brújula disfrazada de obstáculo.
Antes
me golpeaba cuando caía en la distracción. Me avergonzaba.
🫠 "¿Cómo es posible que lleve años en
esto y todavía me pase?"
Pero
esa vergüenza no arreglaba nada. Solo le sumaba otro drenaje a la energía.
Lo
que estoy haciendo ahora es más simple y te recomiendo intentarlo HOY: cuando
la mente se va, tal como lo hago en mis meditaciones, no la regaño. Le tomo la
mano como a un niño chiquito y la regreso a lo que estaba haciendo. Sin drama.
Sin discurso interno. Solo regresar.
👉 Y un día me di cuenta de algo que me
sacudió: esa forma de tratarme, solo regresar, es exactamente como creo la
divinidad nos trata. No te castiga, no te avergüenza, te regresa. Cada vez que
haces eso contigo mismo estás replicando el trato divino sin darte cuenta. Eso
para mí fue un antes y un después.
Poco
a poco, con esa paciencia, lo importante se va volviendo no negociable. Siento
que algo adentro entiende que esto sí vale la pena y se fortalece la voluntad y
la concentración.
Te
prometo que tan simple como se oye es así de potente, una micro acción.
🔵 Y algo práctico que me concentra la
energía al instante
Cuando
estés procrastinando, deambulando, perdiendo el tiempo en algo que ya sabes que
te produce ansiedad: haz una plancha.
Sí,
también suena simple, incluso raro 😅 Pero pruébalo. Pon un
timer de 60 segundos y haz una plancha. Y comprueba tú mism@ el beneficio
físico, mental y emocional.
A
mí me regresa al cuerpo de inmediato, corta el loop mental en seco y después
sentarme a hacer lo importante ya no cuesta tanto. Es como un reset.
Ya
saben que con toda libertad puedes compartirme que te ha parecido una vez lo
intentes, como dije en el correo pasado, siempre trato de leer y aprender de
sus bellas respuestas, no siempre puedo responder pero me encanta leerlos 🙏

No hay comentarios:
Publicar un comentario