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8 de marzo de 2011

El Camino de Hércules


de Ricardo A. Georgini

El mito de los Trabajos de Hércules es una representación simbólica del trabajo humano en busca del autoconocimiento, autotransformación y auto transcendencia. Cada uno de los doce trabajos describe una etapa del desenvolvimiento progresivo del ser humano a lo largo del camino espiritual. Los desafíos, las pruebas y luchas enfrentados por Hércules son los mismos que nos confrontan en nuestras vidas diarias, y las soluciones encontradas por él, pueden servir también para nosotros.

Cada trabajo de Hércules está relacionado con un signo del Zodiaco, y aquí tenemos la oportunidad de abordar la astrología de modo diferente a lo habitual. Podemos entender los signos como doce arquetipos, doce cualidades centrales, doce tipos básicos de energía. Todos nosotros estamos en contacto con todas estas doce energías, en mayor o menor medida. Por esto, decir que una persona es ariana o acuariana es una grande simplificación. Todos podemos y debemos aprender a expresar conscientemente todos los doce tipos de energía o cualidades centrales.

En cada trabajo de Hércules, están representados los desafíos y las oportunidades propios del signo que corresponde a aquel trabajo. En cada trabajo, Hércules tendrá una tarea a cumplir, y para hacer esto, tendrá que disciplinar su propia naturaleza, aprender ciertas lecciones y perfeccionar el modo como el expresa las cualidades del aquel signo correspondiente.

El mito cuenta que Hércules era hijo del dios Júpiter y de la mortal Alcmena. Por tanto, su naturaleza era dual: una parte de el era divina, pero la otra parte era humana y mortal. Así, Hércules representa cada uno de nosotros, como la dualidad básica que nos caracteriza: de un lado, posibilidades espirituales, de otro, limitaciones materiales.

Hércules fue educado por los mejores instructores de la época, era versado en todas las ciencias y artes, desarrolló todas sus habilidades. Él aprovechó y aprendió lo que el mundo y la vida le querían ofrecer y enseñar, así que, él estaba apto para trillar genuinamente el camino espiritual. Para transcender lo humano, es preciso antes ser plenamente humano. Se cuenta, que antes, él mató a sus instructores, que es una forma simbólica de decir, que él pasó a apoyarse a si mismo, quedando libre de cualquier autoridad externa.

Después, Hércules se casó y tuvo tres hijos. Esto significa, que dentro de si mismo, él alcanzo la unión con su esencia espiritual o alma. Él pasó a expresar las tres cualidades principales del alma: voluntad o propósito, amor-sabiduría y luz o inteligencia. Mas luego Hércules fue preso por la locura y mató a su esposa e hijos. Aquí está representada una tendencia común entre los principiantes del camino espiritual, que sacrifican indebidamente a todo y a todos para su propio progreso espiritual.
Cuando Hércules se dio cuenta de su error, fue a consultar el oráculo, que le aconsejó realizar doce trabajos espirituales que el Rey Euristeo le mostraría. En este proceso, Hércules enmendaría sus errores, purificaría y redimiría su naturaleza humana, y exaltaría su naturaleza divina y espiritual.
Antes del inicio de los trabajos, los dioses vinieron a ofrecer a Hércules ciertos presentes.
Minerva, le ofreció un manto, símbolo de la vocación espiritual.
Vulcano dio le un pectoral de oro, símbolo de la fuerza vital que protege.
Neptuno, le alcanzo una pareja de caballos, símbolo de la sensibilidad y la imaginación.
Mercurio, le presento una espada, símbolo de la mente, con su capacidad de separar lo real de lo irreal.
Apolo le dio un arco y una flecha, símbolo de la intención espiritual y la percepción intuitiva.

Ricardo A. Georgini

Namaskar
G S

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