Lauren Gorgo
Al abrirte a los pensamientos de Dios, te vuelves capaz como Dios. Porque si bien el Corazón contiene las posibilidades ilimitadas que existen en tu interior, es la mente la que, en última instancia, dictará lo que es posible PARA ti. Ten la valentía de dejar que la mente se abra por completo: acepta y recibe lo que el centro emocional ya sabe que es verdad. Cuando el pensamiento se alinea con el conocimiento interior, la creencia se convierte en la fuerza creativa. Así es como la realidad no solo se imagina, sino que se crea y se convierte en realidad.



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