por cristinalaird
Finalmente nos acercamos al 0º
de Aries, con el Equinoccio de Primavera/Otoño, que da comienzo al año
astrológico y esta vez en la historia de los que estamos vivos en el Planeta,
con una fuerza extraordinaria debido a varias razones.
La Gran Puerta Hacia un Nuevo
Mundo
Este próximo equinoccio en Aries (alrededor del 20-21 de marzo de 2025) se presenta excepcionalmente potente y
significativo, ya que sucede entre dos eclipses importantes, coincidiendo además con la cuadratura exacta entre Marte, regente del equinoccio, y la profunda conjunción entre Kirón y Eris en Aries. Sumado a esto, Neptuno está a punto de ingresar en Aries por primera vez en 165 años, simbolizando la gran transición colectiva de la humanidad desde la energía de Piscis hacia la vibración de Aries.El Equinoccio en Aries: El
Inicio del Año Astrológico
Aries marca el Renacimiento de
la vida, la chispa inicial, la fuerza instintiva del espíritu de supervivencia,
la individualidad y el coraje. El equinoccio de Marzo representa el despertar
anual, un potente reinicio energético que simboliza la llegada de una energía
renovada al planeta. Este equinoccio en particular, ubicado entre dos eclipses
(eclipse lunar en Virgo a principios de marzo y eclipse solar en Libra a
finales del mismo mes), intensifica aún más la sensación colectiva de
encontrarnos en un umbral, en una gran transición cósmica. Este es el verdadero
comienzo del año, es decir, cuando las verdadera resoluciones que tomamos en el
Solsticio de Navidad, realmente toman el impulso necesario para «nacer».
Marte, el regente del
Equinoccio en Aries, se encuentra en tensión (cuadratura) con la conjunción
Quirón-Eris en Aries. Quirón representa nuestras heridas personales y
colectivas, así como la oportunidad única de sanarlas mediante la aceptación
consciente. Por su parte, Eris simboliza aquello que ha sido ignorado o
marginado socialmente, emergiendo ahora para reclamar atención e inclusión. A
nivel mundial lo podemos ver en la situación con inmigrantes alrededor del
mundo y en particular en este momento en EEUU.
A nivel personal, esta
configuración planetaria sugiere un momento clave donde podríamos experimentar
que nuestras heridas más profundas o aquellos aspectos marginados emergen a la
superficie con más fuerza, exigiendo una respuesta consciente y valiente. Marte
en tensión con esta conjunción puede manifestarse como una energía desafiante,
impulsiva o agresiva, pero, si canalizamos sabiamente esta tensión, podría
convertirse en una poderosa fuerza catalizadora, inspirando acciones valientes
y conscientes que favorezcan la sanación y la transformación social e
individual de esa herida que acarreamos.
La entrada de Neptuno en Aries (última vez en Aries desde aproximadamente
1861 a 1875) marca el inicio de un ciclo completamente nuevo en la conciencia
colectiva humana. Durante los últimos 14 años, Neptuno ha recorrido Piscis,
enfatizando temas como la espiritualidad, la empatía, pero también la
confusión, la ilusión y los límites difusos. En su último paseo por los últimos
grados de Pisces, la fuerza del Mar se desborda causando fuertes inundaciones
por todo el mundo. Ahora, mientras Neptuno transita hacia Aries, la vibración
del colectivo pasa de la introspección pasiva a la búsqueda activa y valiente
del cambio. Nos forzará a dejar la idea de que somos «sólo» víctimas de los
gobiernos, de las corporaciones y nos traerá a la consciencia el hecho de que
sí tenemos poder, ya que somos la mayoría y nos recordará que los grandes
cambios sociales siempre han venido causados por la gente que ha salido a la
calle a demandar cambio.
Esta transición representa una
oportunidad sin precedentes para integrar espiritualidad con acción concreta,
encarnando valores espirituales de empatía y unidad, pero con coraje,
individualidad, autenticidad y una fuerza renovada y decidida para llevar estos
ideales a la práctica.
La humanidad está actualmente
atravesando la transición colectiva desde Piscis (signo de agua mutable,
pasivo, espiritual y emocional) hacia Aries (signo de fuego cardinal, activo,
valiente e individual). Esta transformación simboliza un poderoso cambio del
paradigma colectivo:
Desde la confusión hacia la
claridad de propósito.
Desde la victimización hacia
la valentía y la responsabilidad individual.
Desde la disolución de
fronteras hacia la definición consciente y auténtica de identidades
individuales y colectivas.
Este cambio es un movimiento
desde el sueño hacia el despertar, desde la contemplación hacia la acción
concreta y creativa. Es un llamado a encarnar plenamente nuestros valores y
tomar decisiones claras y valientes en nombre del futuro que queremos construir.
Este Equinoccio en Aries 2025
es una gran puerta cósmica: el puente hacia una nueva etapa evolutiva donde el
valor, la claridad y la autenticidad se convierten en las herramientas claves
para navegar los desafíos que surgen de nuestras heridas más profundas y de
aquello que ha sido olvidado o ignorado. Debemos meditar sobre nuestros valores
más importantes como son: la Verdad, la Bondad y la Belleza. La idea equivocada
que la esta última se encuentra en la estética de nuestro cuerpo es reducir
Venus a lo humano. Pero Afrodita es una diosa que después que nosotros morimos,
continua en su gloriosa inmortalidad que vive y se regenera sin cesar en la
Naturaleza. Cada amanecer nos impregna de su Belleza, y sí, una mirada furtiva
puede encapsular brevemente a la Venus, pero ella desaparecerá rápidamente para
retornar su poderío absoluto que radica en la Naturaleza.
Es un momento de tomar
decisiones conscientes, valientes y claras, transformando viejas heridas en
fuentes de inspiración, propósito y fuerza. Es la oportunidad para alinearnos
con esos valores inmortales (Neptuno) con acciones auténticas y decididas (Aries),
integrando así empatía y coraje, compasión y fuerza, espiritualidad y acción.
Tomando en cuenta lo que
escuchamos en las noticias, lo opuesto parece estar ocurriendo y quizás ese
desesperado esfuerzo de algunos por mantener el status quo patriarcal, esta vez
se encontrará con una resistencia inesperada a medida que despertamos a la
importancia de nuestro poderío, cuando comprendemos que el mensaje final de
Piscis es de que: TODOS SOMOS UNO. Lo que le ocurre a una/o, nos ocurre a
todas/os.
A medida que cruzamos este
umbral único, recordemos la profunda sabiduría que nos ofrecen los ciclos
cósmicos: Cada final es un comienzo, y cada herida
consciente puede convertirse en una fuente de profunda sanación y fuerza
renovada.
El eclipse Solar del final de Marzo, el día 29, el último que ocurre en el ángulo
Aries-Libra por los próximos 9 años, aunque ya he escrito sobre ello, me
gustaría agregar el hecho que estos nuevos arquetipos descriptos en ese
artículo de los nuevos planetas enanos y asteroides, compañeros de Plutón en el
cinturón Kuiper, que llevan aproximadamente unos 300 años en dar la vuelta al
Sol, los convierte en más relevante en estas alineaciones con otros planetas
como por ejemplo la de Pholus y Quaoar de la que hablé entonces. Las astrólogas
y astrólogos ya no podemos ignorar sus mensajes, por que esos arquetipos ya han
entrado en nuestra consciencia y no nos queda más que meditar sobre ellos para
comprender qué emana de ese nuevo símbolo en nuestra psique. Las imágenes que
emergen en las noticias de Inmigrantes siendo deportados, estemos de acuerdo
con ello o no, están en correlación con el pasaje de Marte (acción impulsiva)
en Cáncer (la búsqueda de hogar) en cuadratura a la conjunción Eris (el no
invitado) -Kirón (la herida) en Aries. Esta es una abierta herida en el sentido
que seguimos sin «manejar» legal y saludablemente el derecho de todo ser humano
de buscar un forma de vida segura y que le permita sobrevivir.
Donde tengas los grados 28-29
de Piscis y 0-1-2 de Aries en tu carta natal, es donde Mercurio y Venus en
Retrógrado y la entrada de Neptuno ocurren a partir del 27 de Marzo, es donde
se te pide dar paso a un nuevo capítulo de tu vida, donde se te impulsa a
Re-visar, RE-evaluar, Re-estructurar un nuevo proyecto, quizás uno que ha
estado en la papelera esperándote por mucho tiempo. Esta es una magnífica
oportunidad para meditar sobre este importante momento que nos brinda la
oportunidad de evolucionar y RE-descubrir nuestra creatividad.
Este es probablemente uno de
los Equinoccios más importante de nuestra vida, da igual la edad que tengas. El
eclipse del 29, que como sabemos es una Luna Nueva, en este caso en Aries, nos
invita a seguir la luz Solar aunque no veamos la Luna, que en este caso es,
aunque invisible, es una Superluna, cuando la Diosa de la Noche se encuentra en
su perigeo, o punto más cercano a la Tierra, por tanto, doble poderosa. Esto
nos invita a seguir el impulso solar confiando que nuestra intuición nos
llevará por el camino adecuado. Navega este momento con Consciencia y con Fé,
en tu sabiduría interna.
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