Centro Holística Hayden

Escuela de Autoconocimiento personal y espiritual

Master Reiki Usui - Master Reiki Karuna - Master Reiki Egipcio Seichim - Terapeuta Holística - Facilitadora espiritual - Numeróloga Evolutiva Humanista.

A través de estas herramientas te encuentras con tu verdadero Ser...aqui estamos....esperando darte la mano.........

19 de febrero de 2018

Sexo mágico


By PHILEAS 
En la tradición china “no se concebía la Tierra únicamente como origen de la fertilidad agraria. Como potencia complementaria del Cielo, formaba parte integrante de la totalidad cósmica” (1), y esta complementariedad muchas veces aparece representada como un matrimonio entre la Tierra y el Cielo.
Este matrimonio es una “hierogamia” (“hieros gamos”) es decir, una “unión sagrada”, la reunión de lo de Arriba con lo de Abajo, que en la Alquimia aparece en la forma de la conjunción de dos fuerzas primigenias polares, una de na­turaleza positiva (el Sol, Shiva, Azufre, Rajas, Yang) y otra de natura­leza negativa (la Luna, Shakti, Mercurio, Tamas, Yin).
Muchos mitos cosmogónicos están cimentados en la creación cósmica por medio de esta unión entre el Padre-Cielo y la Madre-Tierra. Como todo mito cosmogónico sirve de modelo al comportamiento humano, del mismo modo “el matrimonio humano está considerado como una imitación de la hierogamia cósmica. «Soy el Cielo —proclama el marido en la Brhadaranyaka Upanishad (VI, iv, 20)—, tú eres la Tierra.» Ya en el Atharva Veda (XIV, ii, 71) el marido y la esposa se asimilan al Cielo y a la Tierra. Dido celebra su boda con Eneas en medio de una violenta tempestad (Eneida, IV, 165 ss.); su unión coincide con la de los elementos; el Cielo abraza a su esposa, dispensando la lluvia fertilizante. (…) Como era de esperar, el mito divino es el modelo ejemplar de la unión humana”. (2)
Por lo tanto, “la hierogamia divina que tuvo lugar in illo tempore [fue] lo que hizo posible la unión sexual humana. La unión entre el dios y la diosa acontece en un instante atemporal, en un presente eterno; las uniones sexuales entre los humanos, cuando no son rituales, se desarrollan en la duración, en el Tiempo profano”. (3)
Este punto es importante porque nos permite comprender la sexualidad humana desde una óptica más trascendente,  donde los amantes tienen la posibilidad de salirse de la dicotomía pasado-futuro y vivir en un eterno presente para repetir a escala microcósmica el evento macrocósmico de la creación, la unión del Eterno Femenino (Yin) y el Eterno Masculino (Yang).
En palabras de Ramiro Calle“La cópula es la representación del maridaje de Shiva y Shakti, la conciencia y la energía, y los amantes iniciáticos son como dioses haciendo el amor y re-creando un mundo espiritual. Cada consorte iniciático halla su mismidad y la unifica con el otro, logrando un uno-sin-dos, es decir retornando al ser antes de que se dividiera y diera lugar a todos los fenómenos” (4). Siendo así, “el abrazo carnal es guía para el abrazo espiritual, [donde] el consorte exterior constela el interior”.
Obviamente, en la actualidad estos conceptos pueden parecer obsoletos, ridículos y sin sentido, dado que la sexualidad ha sido totalmente desacralizada y profanada. Como excepción, existe un creciente interés en los ritos sexuales tántricos, aunque la mayoría de las veces se presenta como una curiosidad exótica más que un entendimiento trascendente de la sexualidad.
En síntesis: desde una perspectiva espiritual, el hombre y la mujer no son otra cosa que manifestaciones “polares” de carne y hueso, los que -sin embargo- tienen la posibilidad llegar a trascender la existencia material que los confina a cuerpos masculinos o femeninos mediante la encarnación de los arquetipos divinos.
En otras palabras, mediante un acto mágico-sexual el lecho se convierte en un espacio sagrado y Juan y María dejan de ser Juan y María para convertirse en Shiva y Shakti, situándose por encima del tiempo y del espacio profanos. De este modo, los amantes logran transformar la dualidad en Unidad y convertirse en un solo ser, el andrógino.
Omnia vincit Amor.
Medalla de matrimonio alemana, ca. 1640. El hombre y la mujer unidos en un solo cuerpo, como el andrógino alquímico que representa la conjunción de los opuestos. Un candado cerrado marca el espacio del corazón, el espacio tradicional donde se reúnen lo de Arriba y lo de Abajo, lo de Adentro y lo de Afuera.

El amor triunfa en el reino de la muerte. Obra “Amore e Morte” (1881) de Calcedonio Reina en el Museo Civico Castello Ursino.


“Hacer el amor con una pareja compatible puede ser un acontecimiento profundamente espiritual y, en ocasiones, puede incluso ser el desencadenante de un proceso duradero de evolución de la conciencia”. (Stanislav Grof)

Notas del texto
(1) Eliade, Mircea: “Historia de las creencias” vol. II
(2) Eliade, Mircea: “El mito del eterno retorno”
(3) Eliade: Eterno retorno, op. cit.
(4) Calle, Ramiro: “Tantra”

No hay comentarios:

Publicar un comentario