La Luna llena en Virgo tendrá lugar en Latinoamérica el 1 de marzo y en
España el 2 de marzo 2018
La próxima Luna llena nos infundirá su
energía de laboriosidad y perfeccionamiento, pues esta se encontrará brillando
desde el próspero territorio del signo de Virgo.
Este signo siempre nos brinda la
posibilidad de cosechar algo en función de nuestro esfuerzo y habilidades, lo
único que pide de nosotros es dedicación, esmero y concentración con el
objetivo de hacer que nuestros recursos puedan ser utilizados de forma óptima y
resultar productivos con el fin de sostener el ciclo de la prosperidad en
nuestras vidas. No se trata sólo de trabajar, sino de hacerlo
eficazmente.
Virgo busca la perfección, la
funcionalidad y la practicidad.
Es un signo sumamente racional, por ello,
con la Luna llena en Virgo, nuestras emociones tenderán a pasar por el filtro
de la razón y adoptaremos una actitud crítica respecto a las mismas,
diseccionándolas para analizarlas de forma minuciosa y cribando aquellas que
resultan funcionales o responden a un fin práctico de las que no.
Por ello, la sobrecarga de sensibilidad
pisciana que estaremos experimentando, no solamente con la conjunción
Sol/Neptuno en Piscis que se encontrará en oposición a la Luna llena en Virgo,
sino también con la conjunción entre Venus, Mercurio y Quirón en Piscis, se
verá sometida a un minucioso examen en nuestro interior que puede servirnos de
salvavidas frente a las muchas veces confusas aguas de Piscis, aportándonos una
visión más clara y sintética de la situación y una sensación de seguridad
interior, permitiéndonos ver que, de alguna manera, todas las piezas pueden
encajar dentro de nosotros en medio del caos reinante, como punto de partida
para organizarnos mientras la niebla pisciana se desvanece.
Por otra parte, nos brindará la
oportunidad de encauzar de forma productiva ese exceso de sensibilidad
pisciana, si sabemos aprovechar los momentos de inspiración y nos concentramos
en enfocarlos en el ámbito laboral y en todo aquello que, de alguna manera,
aspiremos a perfeccionar o pulir, empezando por nuestro interior.
Recordemos que el orden surge a partir
del caos y que, incluso, en el aparente caos también existe un orden que sólo
podremos percibir si estamos atentos y sabemos ver un poco más allá.
Así que no nos dejemos hundir y abrumar
por las olas de la energía pisciana, aprendamos a distinguir el patrón
inteligente que entraña su ir y venir, esto es justo lo que podremos hacer con
nuestras emociones y nuestro psiquismo en general durante esta Luna llena en Virgo.
Incluso nuestra intuición podrá
revelarnos cosas útiles a un nivel muy práctico o ayudarnos a ser más
ingeniosos pues se verá coloreada por esa capacidad de Virgo de estar prevenido
ante las eventualidades y disponer por ello de los recursos necesarios que
habrá seleccionado para responder adecuadamente y salvar cualquier imprevisto,
así como también por su habilidad de supervivencia, de encontrar utilidad en
cualquier cosa y sacarle provecho para solventar las necesidades más
apremiantes.
El sentido práctico y la sensatez
emocional de la Luna llena en Virgo y la inspiración del Sol en Piscis se verán
favorecidos por un trígono Luna/Saturno y un sextil Sol/Saturno, tales aspectos
podrán ayudar a concretar aquello en lo que pongamos tanta ilusión como
dedicación y nos permitirán también ser más realistas respecto a nuestros
sueños para enfocar nuestra energía de la forma más eficaz posible y no
dispersarla en quimeras sino en aquello que es factible de materializarse.
Por otra parte, hemos de recordar que
la Luna también representa la familia, al hogar y a la casa. Cuando esta brilla
plenamente en el signo de Virgo nos señala un momento en que asumiremos una
actitud más práctica respecto al ámbito familiar y al lugar donde vivimos,
buscando perfeccionarlos de alguna manera, atenderlos mejor, encararlos de
forma más racional y organizada.
Es buen momento para poner orden en
aquellos rincones de la casa que habíamos olvidado o que, por algún motivo,
necesitan ser optimizados para hacerlos más funcionales. Estaremos más
esmerados que de costumbre con el orden y la limpieza, así como también más
detallistas y protectores con nuestra familia.
Igualmente, la madre y lo femenino en
general se verán teñidas por la energía virguiana mostrándose más racionales, organizadas
y exigentes que de costumbre, tanto consigo mismas como con los demás.
El trabajo y la salud, por su parte,
serán temas de primer orden durante esta lunación ya que Virgo es un signo
vinculado de forma natural a estos ámbitos de la vida, por ello, no será raro
que nos mostremos más preocupados y concentrados en cuidarnos más, nutrirnos
mejor, hacer alguna dieta o ejercicios que puedan favorecernos y en visitar al
médico si se hace preciso, así como más centrados en el trabajo y en asuntos de
tipo organizativo.
Será una lunación para prestar especial
atención a nuestra agenda pues de lo contrario podríamos ser víctimas del caos
propio del período en que el Sol transita por el signo de Piscis, es justo
entonces cuando la capacidad organizativa de Virgo viene al rescate y nos ayuda
a sentar prioridades y asumir todas las responsabilidades que nos atañen de
forma proactiva y eficaz.
Que esta Luna llena en Virgo nos ayude
a concentrarnos en lo verdaderamente importante, a desarrollar el
discernimiento necesario para poder distinguirlo y a sentirnos útiles y
productivos.
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