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27 de septiembre de 2018

Arcángel Gabriel: Dios es mi Protector


Nombre Original: Gavri’el.
Día en su Honor: Miércoles, sobre todo a las siguientes horas: 2:00 am, 9:00 am, 4:00 pm, 11:00 pm.
Día de su Celebración: 29 de Septiembre.
Colores: Blanco, Plata y Celeste.
Rayo: Blanco.
Propicia: Ahuyenta la falsedad, ayuda a ser constantes. Atraer alivio ante la aflicción amorosa. Atrae las buenas compañías, protege a las embarazadas.
Velas:R osa para sentimientos, familia y Blanco en caso de solicitar ayuda
Chakra: Segundo, Svadhisthana Chakra o chakra del sacro: El naranja.


Su nombre significa: "Dios es mi protector". En las religiones abrahámicas, Gabriel (en hebreo גַּבְרִיאֵל, que significa "fortaleza de Dios", en griego Γαβριήλ, Gabriēl, en árabe جبريل, Jibrīl o جبرائيلJibrāʾīl) es un ángel que, normalmente, hace de mensajero enviado por Dios a determinadas personas. Gabriel es mencionado en el Antiguo y el Nuevo Testamento de la Biblia. En el Antiguo Testamento, se le aparece al profeta Daniel (Daniel, 8:15–26, 9:21–27). En el Evangelio de Lucas, Gabriel se le aparece a Zacarías y a María para anunciarles los nacimientos de Juan el Bautista y de Jesús, respectivamente (Lucas, 1:11–38). En el Libro de Daniel, se le llama "el hombre Gabriel", mientras que en el Evangelio de Lucas, a Gabriel se lo define como un "ángel del Señor" (Lucas, 1:11).

Gabriel no es llamado arcángel en la Biblia, pero es llamado así en las obras del periodo intertestamentario, como el Libro de Enoc. En las iglesias Católico Romana,5 Anglicana y Ortodoxa a Gabriel se le da el tratamiento de arcángel y de santo, junto con Miguel y Rafael.  En el islam, Gabriel está considerado un arcángel que envió Dios a mandar revelaciones a varios profetas, incluido Mahoma. El capítulo 96 del Corán, al-Alaq, está considerado por los musulmanes como el primer episodio (surah) revelado por Gabriel a Mahoma.

A este Arcángel se le nombra varias veces en la Santa Biblia. Él fue el que le anunció al profeta Daniel el tiempo en el que iba a llegar el Redentor. Dice así el profeta: "Se me apareció Gabriel de parte de Dios y me dijo: dentro de setenta semanas de años (o sea 490 años) aparecerá el Santo de los Santos" (Dan. 9). Al Arcángel San Gabriel se le confió la misión más alta que jamás se le haya confiado a criatura alguna: anunciar la encarnación del Hijo de Dios. Por eso se le venera mucho desde la antigüedad.

Su carta de presentación cuando se le apareció a Zacarías para anunciarle que iba a tener por hijo a Juan Bautista fue esta: "Yo soy Gabriel, el que está en la presencia de Dios" (Luc. 1, 19). San Lucas dice: "Fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, a una virgen llamada María, y llegando junto a ella, le dijo: ‘Salve María, llena de gracia, el Señor está contigo’. Ella se turbó al oír aquel saludo, pero el ángel le dijo: ‘No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios. Vas a concebir un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será Hijo del Altísimo y su Reino no tendrá fin’". San Gabriel es el patrono de las comunicaciones y de los comunicadores, porque trajo al mundo la más bella noticia: que el Hijo de Dios se hacía hombre.  Gabriel, el arcángel que anuncio a María su inmaculada concepción, ayuda a las mujeres para que queden embarazadas y protege sus meses de gestación. Reúne y pacífica a las personas distanciadas, torna apacible el hogar, interviene siempre que se lo invoque para apaciguar a las personas enojadas.

Gabriel en la Biblia:
Dentro del Antiguo Testamento, Gabriel aparece en el Libro de Daniel. Allí, entre los capítulos 7 y 10, se habla de las visiones que tuvo el profeta Daniel y de cómo el arcángel Gabriel fue enviado para explicarle el significado de dichas visiones. Se lee así en Daniel 8:15-17: ‹‹Mientras yo, Daniel, contemplaba esta visión y trataba de comprender su significado, apareció de pronto delante de mí una figura semejante a un hombre; y oí una voz humana que venía del río Ulai y que decía: ‘Gabriel, explícale la visión a este hombre’. Entonces él se me acercó. Yo me asusté, y me incliné hasta tocar el suelo con la frente, pero él me dijo: “Hijo de hombre, ten en cuenta que esta visión se refiere al fin de los tiempos››

Ya en el Nuevo Testamento y dentro del Evangelio de Lucas, el arcángel Gabriel visita al sacerdote sacarías para anunciarle que Dios ha accedido a sus oraciones y que, pese a la edad de su mujer (edad en la cual ya no podía tener hijos), se le concedería el regalo de un hijo que sería un “gran hombre delante del Señor” y al cual debería ponerle de nombre “Juan” (él se convertirá en Juan El Bautista). En palabras de Lucas 1:8-13: ‹‹ Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor. Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y le pondrás de nombre “Juan”››

Pero Zacarías, pese a recibir el privilegio de ser visitado por un arcángel, no se mostró digno de tan grande gracia y dudó sobre si el ángel cumpliría lo ofrecido, diciendo que en qué señal (se refería a señal sobrenatural) él podría conocer que tal cosa le sería cumplida. Ante eso, Gabriel se disgustó (aunque permaneciendo calmado) y le dijo: ‹‹Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas. Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo››

En el Evangelio de Mateo, se nos cuenta como Gabriel se le apareció a José el carpintero en sueños, primero para decirle que no tema en recibir a María por esposa, después para advertirle de que debía huir a Egipto por la matanza de bebés que Herodes iniciaría. Nunca se menciona explícitamente el nombre “Gabriel”; pero, tal y como se ha hecho, es lógico suponer que pudo tratarse de Gabriel y que se puede asumir que fue Gabriel ese ángel, esto debido a que fue Gabriel quien fue designado para anunciar a María el nacimiento de Cristo, por lo cual no sería nada extraño que, siendo el Ángel Mensajero, haya sido encargado en su totalidad para el asunto de la venida de Cristo.

Además y como es conocido por todos, Gabriel fue enviado a María para anunciarle que ella había sido elegida para ser la madre de El Salvador. Vemos pues en Lucas 1:26-38: «Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre: reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin”. María respondió al ángel: “¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?” El ángel le respondió: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios” Dijo María: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”. Y el ángel dejándola se fue»

Aparte de las anteriores, en el marco de las especulaciones ocultistas y místicas, se ha sugerido que Gabriel fue el ángel que detuvo la mano de Abraham para que no matara a su hijo, como también que fue Gabriel quien quitó la enorme piedra que se usó para sellar la tumba de Jesucristo.

Gabriel en el Judaísmo:
Gabriel es interpretado por los rabinos como un "hombre vestido de lino" en el Libro de Daniel y en el Libro de Ezequiel. La función de Gabriel en el Libro de Daniel es la de interpretar una visión de ese profeta. Este es un rol que ha mantenido en la literatura posterior. En el Libro de Ezequiel, se presenta a Gabriel como un ángel que es enviado para destruir Jerusalén. De acuerdo con la Enciclopedia judía, Gabriel adquiere la forma de un hombre y se sienta a la izquierda de Dios.

Shimon ben Lakish (Siria Palestina, siglo III) concluyó que los nombres de los ángeles Miguel, Rafael y Gabriel provienen del exilio babilónico (Gen. Rab. 48:9). De acuerdo con la mitología judía, en el Jardín del Edén hay un árbol de la vida o un "árbol de las almas” que florece y produce nuevas almas, que caen en el Guf, el "Tesoro de Almas". Gabriel busca en ese tesoro y saca la primera alma que le viene a la mano. Entonces Lailah, el Ángel de la Concepción, vigila el embrión hasta su nacimiento.

Gabriel en la Cábala:
En la Cábala, Gabriel es identificado con el sefirot de Yesod. Gabriel tiene también un papel importante como uno de los arcángeles de Dios en la literatura de la Cábala. Ahí, Gabriel es retratado como alguien que obra de acuerdo con Miguel en la corte de Dios. A Gabriel no se le reza porque solamente Dios puede responder a las oraciones y Él es quien envía a Gabriel como su agente.

Gabriel en el Libro de Enoc:
En el Libro de Enoc 9:1-3, Gabriel, junto con Miguel, Uriel y Sariel, "vieron mucha sangre derramada sobre la tierra" (9:1) y oyeron a las almas de los hombres llorar, "llevando nuestra causa ante el Altísimo" (9:3). En Enoc 10:1 viene la respuesta del "Altísimo, el Sagrado, el Grande", el cual envía a cuatro agentes, entre los que está Gabriel.

Y el Señor le dijo a Gabriel: "Proceded contra los bastardos y los réprobos, y en contra de los hijos de fornicación; y destruid [a los hijos de la fornicación y a] los hijos de los Vigilantes de entre los hombres [y a la causa que persigan]: enviadlos los unos contra los otros para que puedan destruirse mutuamente en la batalla, porque no se prolongarán sus días"
Enoc, 10:9

Gabriel es el quinto de los cinco ángeles que vigilan: "Gabriel, uno de los ángeles sagrados, está sobre el Paraíso, sobre las serpientes y sobre los querubines." (Enoc, 20:7) Enoc preguntó quiénes eran las cuatro figuras que había visto Dios le contestó:

"El primero es Miguel, el misericordioso y gran sufridor: y el segundo, que está por encima de todas las enfermedades y de todas las heridas de los hijos de los hombres, es Rafael: y el tercero, que está por encima de todos los poderes, es Gabriel: y el cuarto, que está sobre el arrepentimiento y la esperanza de los que heredan la vida eterna, es Phanuel" Y esos son los cuatro ángeles del Señor de los Espíritus y las cuatro voces que yo oí en estos días.
Enoc, 40:9

Gabriel en el Islam:
Gabriel (en árabe جبريل, Jibrīl o جبرائيلJibrāʾīl) es un arcángel venerado como el Ángel de la Revelación en el islam. LaBiblia retrata a Gabriel como un mensajero divino enviado a Daniel, María, y Zacarías por lo que la tradición islámica sostiene que Gabriel fue enviado a muchos profetas pre-islámicos con revelaciones y mandatos, incluyendo a Adán. Los musulmanes dicen que Adán fue consolado por Gabriel tras su descenso a la Tierra. De acuerdo con la creencia musulmana, Dios reveló el Corán al profeta islámico Mahoma a través del ángel Gabriel, y el capítulo 53 del texto describe al ángel sin nombrarlo, en un pasaje que los comentaristas han interpretado unánimemente como referido a Gabriel. El pasaje en cuestión dice:

Esto no es sino una revelación revelada,
enseñada a él por alguien con mucho poder,
muy fuerte; él se puso de pie
se mantuvo en la parte más alta del horizonte
luego lo cogió y lo mantuvo en un abrazo
a dos nudos de distancia o más cerca
y entonces reveló a Su siervo lo que él reveló
Corán, 53, 4-11

Gabriel también es mencionado muchas veces en el Corán (2, 97 y 66, 4 por ejemplo). En el capítulo 2, versículos 92-96, el Corán menciona a Gabriel junto con Miguel, que también es venerado en el islam. En la tradición musulmana, Gabriel está considerado un arcángel primario. La Exégesis narra que Mahoma vio a Gabriel en su total esplendor angelical solamente dos veces; la primera vez fue cuando recibió su primera revelación. Los musulmanes también rinden culto a Gabriel por varios eventos históricos que tuvieron lugar antes de la primera revelación. Los musulmanes creen que Gabriel fue el ángel que informó a Zacarías del nacimiento de Juan el Bautista y a María del nacimiento de Jesús, y que Gabriel fue uno de los tres ángeles que informaron por primera vez a Abraham del nacimiento de Isaac. Todos estos eventos se pueden encontrar también en el Corán. Gabriel también hace una famosa aparición en el Hadith de Gabriel, donde pregunta a Mahoma sobre los principios básicos del islam.

Gabriel en el Cristianismo:
Antiguo testamento
El ángel Gabriel está mencionado en Daniel 8:16-26 y en 9:20-27. Gabriel, "alguien que aparenta ser un hombre" (Daniel, 8:15) interpreta las visiones de Daniel. Daniel "se asustó y cayó postrado" (Daniel, 8:17). Gabriel le habla a Daniel mientras que él está profundamente dormido. Daniel está cansado y enfermo unos días después de estar con Gabriel (Daniel 8:27). En el capítulo 9, versículos 20-21, Gabriel se le aparece de nuevo a Daniel mientras que está rezando, dándole una explicación profunda y una respuesta a su oración (Daniel, 9:20).

Nuevo Testamento
Un ángel se le apareció a Zacarías mientras estaba en el templo para anunciarle que su esposa Isabel, que era estéril, iba a tener un hijo. El hijo que nació fue Juan el Bautista. Zacarías era un sacerdote "del grupo de Abías" (Lucas 1:5) y que su esposa era "descendiente de Aarón" (Lucas 1:5).

Una vez que, con los de su grupo, oficiaba ante Dios, según el ritual sacerdotal, le tocó entrar en el santuario para ofrecer incienso. Mientras todo el pueblo estaba fuera orando durante la ofrenda del incienso, se le apareció un ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se asustó y quedó desconcertado. El ángel le dijo:
-No temas Zacarías, que tu petición ha sido escuchada, y tu mujer Isabel te dará un hijo, a quien llamarás Juan. Te llenará de gozo y alegría y muchos se alegrarán de su nacimiento. Será grande a los ojos del Señor; no beberá vino ni licor. Estará lleno de Espíritu Santo desde el vientre materno y convertirá a muchos israelitas al Señor su Dios. Irá por delante, con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los rebeldes con la sabiduría de los honrados; así preparará para el Señor un pueblo bien dispuesto.
Zacarías respondió al ángel:
-¿Qué garantía me das de eso? porque yo soy anciano y mi mujer de edad avanzada.
Le replicó el ángel:
-Yo soy Gabriel, que sirvo a Dios en su presencia: me ha enviado a hablarte, a adarte esta Buena Noticia. Pero mira, quedarás mudo y sin poder hablar hasta que eso se cumpla, por no haber creído mis palabras que se cumplirán a su debido tiempo.
Evangelio de Lucas. Capítulo 1.

Tras oficiar durante una semana regresó a su casa (en Hebrón)13 con su mujer, Isabel, que quedó embarazada. En el sexto mes de embarazo de Isabel, Gabriel se le aparece a María para anunciarle que será la madre de Jesús.

El sexto mes envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen prometida a un hombre llamado José, de la familia de David; la virgen se llamaba María. Entró el ángel a donde estaba ella y le dijo:
-Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
Al oírlo ella quedó desconcertada y se preguntaba qué clase de saludo era aquel.
El ángel le dijo:
-No temas, María, que gozas del favor de Dios. Mira, concebirás y darás a luz un hijo, a quien llamarás Jesús. Será grande, llevará el título de Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, para que reine sobre la Casa de Jacob por siempre y su reino no tenga fin.
María respondió al ángel:
-¿Cómo sucederá eso si no convivo con un hombre?
El ángel le respondió:
-El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el consagrado que nazca llevará el título de Hijo de Dios. Mira, también tu pariente Isabel ha concebido en su vejez, y la que se consideraba estéril está ya de seis meses. Pues nada es imposible para Dios.
Respondió María:
-Yo soy la sirvienta del Señor, que se cumpla en mi tu palabra.
El ángel la dejó y se fue.
Evangelio de Lucas. Capítulo 1.

Los únicos ángeles nombrados en el Nuevo Testamento, además de Gabriel, son el arcángel Miguel (Judas, 1:9) y Rafael (Tobit 12:6, 15). Gabriel y Rafael no son llamados arcángeles en la Biblia. La Biblia advierte a los creyentes expresamente que no sigan a los que dan culto a los ángeles (Colosenses 2:18 y Apocalipsis 19:10).

El Cuerno de Gabriel:

El tropo de Gabriel haciendo sonar una trompeta para indicar el regreso del Señor a la Tierra es habitual. No obstante, aunque la Biblia menciona un soplido de trompeta antes de la resurrección de los muertos, no se especifica que Gabriel sea el trompetista. Hay diferentes pasajes diciendo cosas distintas: los ángeles del Hijo del Hombre (Mateo 24:31); la voz del Hijo de Dios (Juan 5:25-29), la trompeta de Dios (I Tesalonicenses 4:16); siete ángeles hacen sonar una serie de trompetas (Apocalipsis 8-11); o simplemente el sonido de una trompeta (I Corintios 15:52). En tradiciones relacionadas, no se identifica a Gabriel como el trompetista. En el judaísmo, las trompetas son importantes, pero parece que es Dios el que las hace sonar, o algunas veces Miguel.

En el zoroastrismo no hay trompetas en el juicio final. En la tradición islámica, el que hace sonar la trompeta es Israfil, que no se le nombra en el Corán. Los Padres de la Iglesia cristiana no mencionan a Gabriel como el trompetista. Las identificaciones más antiguas de Gabriel como el trompetista vienen del año 1455, en el arte bizantino. Un manuscrito armenio muestra una ilustración de Gabriel haciendo sonar la trompeta cuando se produce la resurrección de los muertos de sus tumbas. Dos siglos después tuvo lugar la primera aparición de Gabriel como el trompetista en la cultura aglosajona, en la obra El paraíso perdido (1667) de John Milton. El cuerno de Gabriel también hace su aparición en la canción espiritual The Eyes of Texas de 1903.18 También es habitual en la música espiritual de los negros.

Virtudes y Servicios del Arcángel Gabriel:
Su función es la de ser el Arcángel Mensajero, el gran comunicador de El Altísimo, de allí que en la tradición esotérica se halla dicho que él dirige ciertos aspectos de las comunicaciones entre el hombre y los ángeles. El arcángel Gabriel está asociado a las virtudes de la pureza, la ascensión, y la resurrección. Sus cualidades, además de aquellas derivadas de las virtudes espirituales que representa y ministra, son la disciplina, la alegría, la realización, entre otras. Él puede otorgar los siguientes dones: creatividad, desarrollo artístico, pureza, ascensión espiritual, autodisciplina, austeridad, ascetismo, felicidad, alegría, clarividencia e interpretación de sueños y profecías (pero estas cosas no las da a cualquiera que le rece), visión del plan que Dios tiene para uno y del propósito de la vida individual (la vida de tal o cual, no la vida en general), liberación de hábitos negativos y vicios, etc.

Es a él que se debe acudir cuando se es esclavo del sexo, la comida, los casinos, el dinero o alguna otra cosa mundana, o bien cuando sentimos que nuestra vida no tiene propósito y sentido y nos sentimos desalentados, apáticos y amargados, pudiendo así Gabriel ayudarnos a ver el sentido de nuestra vida y a encontrar la motivación y la alegría para levantarnos y vivir en pro de la realización de ese sentido. Pero también él puede ayudarnos a escuchar más nuestra intuición y nuestra voz interior; e incluso, si tenemos buenas acciones en la lista o hacemos méritos en caso de no tenerlos, Gabriel puede ayudarnos a desarrollar los poderes de la clarividencia.

Forma de Representación:
Por haber anunciado el nacimiento de Cristo, casi siempre se le representa con ropas de mensajero. El blanco de su atuendo simboliza la pureza y la transparencia de espíritu, al igual que el lirio o los lirios que lleva en sus manos o en su mano derecha, cosa ésta última que representa la virginidad, la inocencia y la pureza, cualidades todas ellas propias de María, a la cual está asociado el arcángel Gabriel. A veces se lo ha puesto con un pergamino y/o una pluma en la(s) mano(s), lo cual representa su papel de arcángel que inspira a los creadores (escritores, artistas, cantantes, etc) y comunicadores, dándoles también claridad de expresión e intuiciones brillantes. En las pocas ocasiones en que se le pone con una trompeta, se quiere aludir al papel que la tradición judía le da como ángel que toca la trompeta que, en el Día del Juicio, anuncia la aniquilación-purificación.


Sello y forma de Invocarlo:
Una manera (hay algunas) bastante eficiente para invocarlo es la siguiente:

1.    Asegúrese de que sea miércoles, de preferencia a las siguientes horas: 2:00 am, 9:00 am, 4:00 pm, 11:00 pm
2.    Procure estar solo y no ser interrumpido.
3.    Tome una vela blanca con el suficiente grosor para que la vela se mantenga en pie; y, luego de rezar, tome la vela y frótela con ambas manos desde la base hasta la parte de arriba: repita esto siete veces.
4.    Tome una cartulina blanca, dibuje el sello del arcángel Gabriel en la parte superior de la cartulina (se recomienda que ocupe el 1/2 superior o el 1/3 superior de la cartulina); y, en la parte inferior, escriba sus peticiones, lo que le quiere decir al arcángel Gabriel y un agradecimiento por estar en su camino
5.    Encienda la vela blanca.
6.    Tome la cartulina blanca, lea las peticiones y, cuando termine, agradézcale al arcángel por estar en su camino y estar allí presente. Nota: en una variante, no lee la carta y pasa directamente al siguiente paso
7.    Doble la cartulina y póngala debajo de la vela.
8.    Recite una de las oraciones conocidas (elección personal) al arcángel Gabriel. Nota: la oración, o se la sabrá de memoria, o la tendrá anotada en un papel aparte de la cartulina.
9.    Cierre los ojos, ore interiormente, intente sentir a Dios y de ser posible al arcángel, visualice que se ha cumplido su petición, agradezca en su interior a Dios y a Gabriel y abra los ojos.
10. Queme el papel antes de que la vela blanca se consuma.
11. Deje que la vela se consuma, váyase si la vela se demora mucho y no desea esperar.

Nota:si no ve cumplida su petición, repítala todos los miércoles que sean necesarios, intentando hacerlo siempre con la mayor fe posible y en un estado de paz interior y ausencia de ira, odio, rencor o mala voluntad hacia el prójimo. Y algo muy importante: recuerde que Gabriel es el arcángel de la pureza, por lo cual sería de enorme utilidad que, durante los días de invocación, ayune y se prive de pensar en sexo, dinero y cosas mundanas, además de hacer todo lo antes dicho.

Oraciones:

ORACIÓN I
Oh. Dios, que entre todos los
Ángeles elegiste al Arcángel Gabriel
para anunciar el misterio de tu
Encarnación; concédenos benignamente
que los que celebramos su festividad en
la tierra, experimentemos su patrocinio
en el cielo. Amén
(Aquí se pide la gracia que se desea)

ORACIÓN II
‹‹Gloriosísimo Príncipe de la Corte Celestial
y excelentísimo San Gabriel,
primer ministro de Dios,
amigo de Jesucristo y muy favorecido
por su santísima madre
defensor de la iglesia y abogado de los hombres,
pues tanto favorecéis a vuestros devotos,
haced que yo os sepa amar y servir.
Oh! Dios que entre todos los ángeles
elegisteis al Arcángel Gabriel,
para anunciar el misterio de tu Encarnación,
concédenos benignamente
que los que celebramos su festividad en la tierra,
experimentemos su patrocinio en el cielo.
Arcángel Gabriel, alcánzame del Señor
lo que deseo y pido para mayor gloria
y honra suya y provecho de mi alma.
Amen››

ORACIÓN III
‹‹San Gabriel Arcángel, danos tu esperanza,
Santo Ángel de la Encarnación,
Fiel mensajero de Dios,
Ser de luz mediadora, protege a la familia,
Embajador de la pureza, Ángel de la esperanza y de la paz,
Protector de todos los siervos y siervas de Dios,
Guardián del santo Bautismo, patrono de las embarazadas…
anúncianos buenas noticias.››

ORACIÓN IV
‹‹Príncipe, ángel de la encarnación, fiel mensajero de Dios,
abre nuestros oídos hasta para los más leves susurros de Dios
y toques de su gracia divina.
Permanece siempre con nosotros para que comprendamos la palabra sabia
y sigamos sus inspiraciones en la resolución de  los conflictos.
Guía nuestro camino con tu luz.
Amén.››


EDUARDO LUZ

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